Pelayaserías - El blog de Pepe Pelayo
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Pedagogía del humor. (6). ¿Cómo un docente puede estar siempre de buen humor? Primera parte

descarga_2_0.jpegAnte todo, véase como un todo; es decir, usted en el plano personal, en el familiar, en el social y en el laboral.

Entonces, en todos esos planos usted debe sentirse con un sólido y permanente estado de ánimo positivo, de buen talatnte, de buena disposición, lo que aquí llamaremos  “estar de buen humor”.

Así, para aplicar con excelencia la Pedagogía del humor, es priorizado enfrentarse a su trabajo de educador estando del mejor “buen humor” posible.

Para ello aquí van estas recomendaciones, tanto para lo personal, lo familiar, lo social y lo laboral:

1) Escriba en un cuaderno, las anécdotas del presente o del pasado, especialmente en aquellas en que se haya sentido mal, tratar de verlas con perspectiva cómica, hasta conseguir reírse de usted mismo.

Entrevista en Universidad Playa Ancha de valparaíso

Pedagogía del humor (5). Juegos

images_1_3.jpegOfreceremos aquí algunos ejemplos de juegos relacionados con el humor y la risa. Unos me los enseñó mi amigo Luis Pescetti, un gran comediante, músico y escritor argentino; otros los busqué por varias vías y casi todos los adapté a mis historias y personajes.

Pero ante todo, quiero compartir con usted algunas consideraciones sobre el juego y su importancia.

El juego es una actividad aleatoria, flexible y exploratoria. El juego aumenta la experiencia y el conocimiento. El juego hace que se descubra el mejor modo de adaptarse al entorno y a sus condiciones. Por todo lo anterior el juego es elemental en la infancia.

Pedagogía del humor (4). ¿Cuáles docentes pueden practicarla?

images_2_0.jpegSin lugar a dudas, cualquier docente puede aplicar la Pedagogía del humor.

Pero sabemos que muchos profesores y profesoras ante el humor, ya sea en lo personal para mejorar su calidad de vida; o ya sea para aplicarlo en su trabajo educativo, saltan y dicen: “yo no sirvo para esto porque no tengo ninguna gracia”, o “para eso hay que nacer”, o “soy muy aburrido” y unas cuantas excusas más.

A esos docentes les digo: la respuesta es: con PREPARACIÓN se puede. No es que usted va a terminar presentándose en la tele como humorista profesional, se trata de prepararse con tiempo para saber qué decir y cómo decirlo. Claro, hay personas que nacen con el don de la gracia, la simpatía y les será más fácil todo esto. Pero, insisto, solo se necesita voluntad y estar convencido de esto para lograrlo, porque no se exige nada, más allá de las cualidades “normales” de cualquier ser humano. En fin, que no hay excusa.

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