Entrevistas

Espacio dedicado a las preguntas que he respondido a lo largo de mi carrera en el humor, y que han sido publicadas en libros, en la prensa escrita, radial, televisiva o digital.

Medios

País

Año

Entrevista publicada en el Boletín CRA de Dic. 2013. Chile.

1. ¿Sabe reír la literatura latinoamericana? ¿Ves alguna diferencia en esta materia entre la literatura latinoamericana de “adultos” y la literatura infantil y juvenil? 

Es imposible leer tantos títulos que se publican para tener una visión completa de la literatura de un Continente. No da tiempo, lamentablemente (se me salen solas las rimas, ¿viste?). Por lo tanto, desde que me dedico a escribir he tenido que ser más selectivo en mis lecturas y casi leo por recomendaciones. Por supuesto, escojo lo que más me interesa y dentro de eso tengo priorizada la literatura humorística, pero del mundo entero, claro. Así que mi opinión no es categórica. Pero te la digo igual: para mí le falta mucho para que la literatura sepa reír bien y mucho por estos lares.

La literatura infantil ríe más, es un poco más lúdica, más divertida, pero no lo suficiente tampoco. Al igual que la de adulta, los autores, los editores, etc. se equivocan mucho al publicar grandes y profundos temas en tono serio, como si la seriedad fuera lo opuesto al humor, por no saber que el humor es muy serio. Entonces muchas obras salen densas, graves, solemnes, tratando de ser “trascendentales” y no se dan cuenta de que se convierten en bloques de hormigón, imposibles de leer, sobre todo para los niños. Yo quisiera que esos mismos argumentos tengan tratamientos entretenidos, lúdicos y hasta humorísticos a veces. Creo que llegarían más a los lectores.

2. En una entrevista señalas que el humor no es lo mismo que contar chistes. ¿Qué es para ti el humor? ¿Qué campos o aspectos abarca? 
Según mi modesta y molesta opinión, el chiste es un elemento más dentro del humor. El concepto de humor yo lo estudio en dos vertientes: como ejercicio del sentido del humor y como estado de ánimo. Este último es muy fácil de definir, porque es buen talante, positividad, alegría. El más difícil de “meter” en una breve definición es el primero. El sentido del humor es la capacidad que tiene el ser humano de percibir lo cómico, lo humorístico (no son lo mismo, pero es otro tema), procesarlo y tiene como producto final una risa, una sonrisa o una sonrisa interior, que nos da placer. El humor se produce como una actividad de comunicación humana con sus cargas subjetivas tanto en la fuente que produce el humor, como en el receptor que lo percibe y consume. Por todo eso, para mí el humor es un concepto muy amplio, porque con lo anterior cumple el chiste, la broma, la burla, la sátira, la ironía, la parodia, el sarcasmo, etc.. En fin, para mí todo eso es humor, porque estos conceptos, insisto, son percibidos por el sentido del humor, se procesan y su producto final es la risa, la sonrisa o la sonrisa interior. No hay diferencias en eso. Otra cosa son las intencionalidades, las calidades, las elaboraciones. Ahí es donde se puede diferenciar una fina ironía de un tortazo en la cara o de un chiste contado. Y entre el ejercicio del sentido del humor y el humor como estado de ánimo se forma un círculo virtuoso; es decir, mientras más estimulo y desarrollo el sentido del humor, mejor será mi estado de ánimo y viceversa. Eso determina bastante en nuestra calidad de vida. Como ves, es un tema que me fascina. Si algún lector o lectora se interesa más en el asunto, los invito a navegar en nuestro sitio www.humorsapiens.com. Ahí está todo más y mejor explicado.

3. ¿Lo que nos hace reír en los libros es también lo que nos hace reír en la vida? ¿Depende el humor del formato en que se esté trabajando? ¿Hay un humor-cine, un humor-literatura, un humor-vida…?
Me haces siempre varias preguntas en una y me obligas a ser breve por el espacio. Me haces sufrir. Pero bueno, lo intentaré (y con este comentario perdí ya dos o tres líneas, ¿no?). Mira, yo supongo que sí, que lo que nos hace reír en los libros nos hace reír en la vida. Pero hay más cosas en la vida que nos hace reír y que no aparecen en los libros y hay cosas en los libros que no nos hacen reír ahí y quizás sí en la vida. En fin, que parece que es cierto que todo es relativo. Sólo te aseguro que lo que me hace reír al escribir es lo que me hace reír en la vida. En cuanto a la segunda pregunta: existe en cada creador un tipo de humor, un estilo de humor, un concepto de humor y existen muchas vías para que ese creador de humor canalice su humor. Un humorista (todo creador de humor es un humorista. Falso ese criterio de que humorista es sólo el que cuenta chistes o hace un monólogo. Un humorista puede ser un escritor, un bailarín, un mago, un pintor, un músico, un payaso, un comediante, etc.); un humorista, decía, tiene que aprender el lenguaje de la vía por donde canalizará su humor, es decir, si quiere hacer humor en teatro debe aprender a usar todos los recursos que te brinda el teatro, el lenguaje actoral, el concepto de la cuarta pared, y hasta la tramoya, escenografía y demás elementos. Si quiere hacer humor literario, debe aprender a usar el lenguaje literario, y así en cada manifestación artística. El humor-vida, como dices, es para todo creador de humor el suyo, el que usará en cada formato.

4. ¿Cómo es el humor chileno? ¿Hay en tus libros huellas de este humor? 
Para mí, el humor en toda Latinoamérica es muy parecido. En cada país quizás hay ciertos elementos que hacen diferencia, pero son muy superficiales. Cuando imparto los talleres de humor como crecimiento personal, o de humor y empresa, o cuando imparto los talleres de pedagogía y humor o de motivación a la lectura a través del humor, ya sea en Chile o en otro país, veo que en la segunda o tercera sesión de trabajo desaparecen esas diferencias y emerge un ser humano muy parecido, con sus virtudes y defectos. Eso lo veo también en los niños. En mis libros o en mis presentaciones, creo un chiste, una escena, una situación y se ríen por igual en Argentina, Colombia, Ecuador, Panamá, Chile, etc. Y ahí respondo tu segunda pregunta: en mis libros uso un lenguaje universal, no me interesan los localismos, me cuido de los chilenismos o cubanismos, porque mi objetivo es que me lean en cualquier parte, entiendan, comprendan bien “mi gracia” y se rían. Soy enemigo de los nacionalismos, aún cuando toque temas culturales de Chile o de otro pueblo, que no es lo mismo.

Termino reafirmándote que no tengo la verdad absoluta, que quizás tú o cualquier lector piense distinto que yo en lo que he respondido, y eso me encanta. Lo importante es intercambiar ideas, no con el objetivo de convencer al otro, sino de enriquecernos, pero para eso hay que formarse un criterio, tener curiosidad, cuestionarlo todo, investigar, pensarlo bien y armarse un punto de vista, aunque sea tan disparatado como el mío. Muchas gracias por darme esta tribuna. Me encanta el trabajo de las CRA. Los felicito.