PP: ¿Te gustan que te hagan entrevistas?
DANIEL: No mucho, pero lo prefiero a hacerlas yo mismo.
PP: ¿Cómo ves el estado actual del humor argentino en televisión, radio, teatro, literatura y gráfica?
DANIEL: En televisión y radio bastante mal: burdo, zafio, de mal gusto; en teatro un poco mejor y en literatura y gráfica mucho mejor, diría que bien.
PP: En todos los países de América Latina se dice: "Mi país es un pueblo de humoristas", "en mi país, tú mueves una piedra y sale un humorista", etc. ¿En Argentina se dice lo mismo?
DANIEL: No, y tienen razón. Si mueves una piedra sale un corrupto.
PP: ¿Es verdad la acuñada frase: "Es más fácil hacer llorar que hacer reír?
DANIEL: Creo que sí... Lo que se acuña, ¿no son monedas?
PP: ¿Cuándo decidiste hacerte humorista?
DANIEL: Cuando me di cuenta de que era más fácil hacer llorar al público.
PP: ¿El humorista nace o se hace?
DANIEL: Nace humorista y se hace el payaso.
PP: ¿Cuál ha sido el mejor y el peor momento de tu carrera hasta el día de hoy?
DANIEL: El peor, el día en que me olvidé de ponerme el smoking y entré desnudo al escenario y el mejor, esa misma noche, con dos de las señoras de primera fila.
PP: Como humorista, ¿te ríes fácil? ¿Con qué tipo de chistes?
DANIEL: Sí. Con los buenos, los que apelan a la gracia inteligente, más blanca.
PP: ¿Alguna anécdota como humorista?
DANIEL: Montones. No pienso contarlas jamás. Soy casado.
PP: ¿Con cuáles humoristas te identificas?
DANIEL: Charlie Chaplin, The Marx Brothers, Woody Allen, Laurel y Hardy, Buster Keaton, Mel Brooks, El Tricicle, Landriscina, Quino, Fontanarrosa, Peter Sellers, Dany Kaye, Les Luthiers.
PP: ¿Qué me aconsejarías a mí como humorista?
DANIEL: Evitar el machismo, la misoginia, el mal gusto, la xenofobia. Y apelar siempre, SIEMPRE, a la inteligencia y el buen gusto del espectador.
