Narrativa

Cine qua non No. 3

cara51_33.jpgCarla Isaura y Buñuelo en... "FILMOGRAFÍA CALIENTE"

-¡Carla Isaura! ¡Carla Isaura! ¡Despiértate!
-…Hum…
-¡Vamos, espabílate, Carla Isaura!
-Hum.
-¡Dale, vieja! ¿Ya estás despierta?
-¡HUM!
-¡Ah! Todavía estás disfónica, ¿no?
-Ajá.

Cine qua non No. 2

cara51_10.jpgCarla Isaura y Buñuelo en... "LA BIOGRAFÍA DEL MANQUITO"

No dejes tirado el abrigo en la silla! ¡Dámelo, yo lo cuelgo¡ ¿Por qué te demoraste tanto, Buñuelo? Ya me tenías desesperada.
-Eres como tu madre, Carla Isaura: ¡histérica y exagerada! Si no me demoré mucho.

-¿Y? ¿Te aprobaron el proyecto del oeste-fabada?

-No… desaprobado por unanimidad. Me atendió un tipo que casi ni miró para darme el veredicto.

-¿Y por qué te demoraste entonces, Buñuelo?

-Porque al salir de allí pasé por todas las etapas: primero me enojé, después me deprimí, y más tarde renací como el Ave Felix.

-Fénix.

Cine qua non No. 1

cara51_39.jpgCarla Isaura y Buñuelo en... "BIENVENIDO MÍSTER MARSHAL"

 

-¡Buñuelo, ven a comer!

-Bien, porque tengo mucha hambre.

-Claro, si no te has levantado del ordenador en todo el día. ¡En qué estás trabajando?

-No me lo vas a creer, Carla Isaura, pero estoy trabajando en una idea para triunfar en este país de una vez y por todas.

-¡De qué se trata?

Cuentos de bufones No. 11

cara51_22.jpgÉrase una vez, hace poquísimos años y en un lugar muy cercano, un bufón entró al Salón Principal del Palacio de aquella Villa, donde se celebraba una reunión de varios reyes vecinos poniéndose de acuerdo para atacar a otro. La discusión se había tornado casi violenta. Cuentan que en ese instante el bufón contó un breve chiste sobre él y su colega de la Corte que atacarían y los allí presentes no pararon más de reír.

Cuentos de bufones No. 10

cara51_61.jpgÉrase una vez, hace poquísimos años y en un lugar muy cercano, en la plaza principal de una Villa, comenzaron a reunirse muy temprano en la mañana, varios campesinos con sus azadones, sus cestos de frutas y verduras, sus gansos, gallinas, cabras y perros de pastoreo. También arribaban artesanos con infinidad de recipientes de cerámica, barro y lata. No faltaban sastres, carpinteros, modistas, cocineras, criadas y criados y hasta ermitaños venidos de los cuatros vientos.

 

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