Sobre el humor

Por una risa de mayor calidad

Hace como dos o tres años estuve trabajando en la televisión de Miami. Me defraudó ver que, salvo un par de excepciones, el humor de buen gusto; el llamado “inteligente” porque hace pensar; el de elaboración artística, ese, casi no existe en los medios de comunicación masivos. Pero tampoco en las artes escénicas, ni en las artes plásticas (poco espacio al humor gráfico). Sólo predomina el humor chabacano, el grosero, el burdo relacionado con lopicaresco y las típicas burlas manchadas de discriminación racial, física, sexual, etcétera. Es la realidad del humor en el mundo latino de Estados Unidos.

Los chistes, ¿simples o complicados?

Según algunos grandes pensadores y estudiosos del humor, el chiste es:

*la flor de lo cómico. (Victoria).

*el cura disfrazado que desposa a toda pareja. (Juan Pablo).

*la caprichosa ligadura, conseguida generalmente por asociación verbal, de dos representaciones que contrastan entre sí de un modo cualquiera. (Kraepelin).

*dos representaciones cuya simultánea incompatibilidad y compatibilidad se transforman en fuete de placer. (Hecker).

*un juicio desinteresado. (Kuno Fischer).

Un juicio generador del contraste cómico. (Freud).

*una mera degradación de valores, y hay tantas clases de chistes como valores se pueden degradar. (Stern).

Los agelastos (los que no ríen)

Hace poco releyendo un número de la revista Humor, que publica la Sociedad Internacional de Estudios del Humor a la que pertenezco, me encontré un artículo donde aparecía un estudio científico relacionado con la risa, llevado a cabo por una prestigiosa Universidad. Ahí se demostraba que en el mundo es relativamente alto el número de personas catagelofóbicas. También me sorprendió saber que en Europa es en el Reino Unido donde más abundan –proporcionalmente- estas personas, algo impensado conociendo la fama del humor inglés.

Lo ridículo

Un gran amigo llega a mi casa y entrando me dice: “por favor, dame un vaso de agua, compadre”. Y yo le respondo: “no seas ridículo, tu tienes confienza aquí, así que ve a la cocina y sírvete tú mismo”… ¿Hizo el ridículo? No, como categoria dentro del estudio del humor, no; pero popularmente sí, porque se dice así y así se seguirá diciendo.

Otro amigo se me acerca y me comenta: “el sueldo de los maestros en este país es ridículo”… Esta es otra acepción de la palabra ridículo, pero tampoco nos interesa ahora para esta reflexión. Popularmente se dice así y así se continuará diciendo.

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