Sobre el humor

Fórmulas para vivir con humor

El reconocido pensador y escritor chino Lin Yutang, en su libro La importancia de vivir, propone fórmulas como:

Realidad – Sueños = Un ser animal.

Realidad + Sueños = Idealismo.

Realidad + Humor = Realismo.

Sueños – Humor = Fanatismo.

Sueños + Humor = Fantasía.

Realidad + Sueños + Humor = Sabiduría.

El plagio en la creación chistosa

El humorista argentino-español Darío Adanti, acaba de publicar un artículo muy interesante y simpático. Aquí un par de fragmentos de ese texto:

“Quiero denunciar aquí que el señor Joaquín Salvador Lavado, alias Quino, me ha estado robando mis mejores chistes durante décadas. Y no hablo de su célebre Mafalda, no, hablo de sus chistes recopilados en cualquiera de sus veinte libros publicados de humor gráfico.

El humorista, ¿es un payaso? El payaso, ¿es un humorista?

¡Eres un payaso! ¡No soporto tus payaserías! ¡Cómo te gusta payasear! ¡Pareces un payaso con esa ropa puesta!

Esas y otras expresiones parecidas las hemos escuchados miles de veces a lo largo de nuestras vidas. ¿Se ha preguntado usted por qué esa profesión es tratada con tanto desprecio? ¿Por qué se usa esa palabra de forma tan despectiva? ¿No se supone que ser payaso es algo importante, porque nos divierte, sobre todo a los niños? Entonces, ¿por qué se valora tan poco? ¿Por qué hasta los mismos humoristas usamos esa palabra peyorativamente?

El humor y la buena imagen

Estados Unidos y Europa son los que, principalmente, hacen experimentos y estudios sobre el humor y la risa. Obvio, son los que pueden tener dinero para gastarlos en estas tonterías que me encantan. Espero que con la crisis económica ad portas, no borren de sus presupuestos el apoyo a las artes y a las ciencias, que son los primeros en afectarse en estos casos, porque “no son productos tan productos como otros productos”.

¿El humor político es políticamente correcto?

Es muy gracioso ver con distanciamiento la etapa de elecciones de un país. Muchos de ellos ven el humor y la risa desinhibida y humana como algo que puede perjudicar su imagen de líder. ¿Qué lástima, verdad? ¡Porque no saben que en realidad sucede todo lo contrario! Sólo hay que tener el tino y el tono justo para saber dónde parar y dónde seguir. Una vez más señalo que seriedad no es lo contrario de humor.

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