Sobre el humor

¿El meme sustituye a la caricatura política, contingente?

cara71_2.jpgLa sátira política que expresan las caricaturas o las caricaturas editorialistas que ponen en el tapete los asuntos importantes y actuales, nos hacían -y nos hacen-, reír poco, sonreír mucho y hasta nos pueden provocar solo sonrisas interiores. Sin embargo, nos brindan más que las carcajadas, porque nos hacen pensar también. Nos abren los ojos sobre lo mal hecho, sobre los errores que se cometen en nuestras sociedades. ¿Por qué funcionan tanto? Porque cumplen con las esas dos intenciones: hacernos sonreír y hacernos pensar al mismo tiempo, pero también porque lo logran a través del arte del dibujo, de la caricatura, del humor fino e inteligente.

Sigo citando

cara71_88.jpgEl escritor mexicano Juan Pablo Villalobos, último ganador del premio Herralde de novela, considera que "vivimos una época complicada para el humor" en la que "a menudo impera la literalidad" y se ponen límites a aquello de lo que uno se puede reír.

Por eso, se producen muchas situaciones de "lecturas sesgadas e inapropiadas" y de "censura a esas manifestaciones humorísticas que pueden afectar a la libertad de creación de los autores", opina el creador de humor literario mexicano.

En mi experiencia, son los mediocres editores, los mediocres críticos, mediocres especialistas de literatura infantil, mediadores de la lectura mediocres, mediocres ideologizados, mediocres lectores y seudo intelectuales los que malinterpretan, censuran y subestiman al humor. Pero la mayoría del público mediata o inmediatamente asimila la propuesta. Lo he comprobado en la escena y en la literatura.

Pero le doy la razón al autor mexicano en eso de que vivimos tiempos difíciles para el humor. Porque la vulgaridad, el facilismo, el escarnio, el fundamentalismo y la labor que hacen esos mediocres que señalé, son fuerzas que desprecian al humor blanco, absurdo, inteligente, infantil, fino, creativo, ingenioso.

Sin embargo, soy optimista y siempre espero que el agua tome su nivel.

 

firma_140.gif

 

Curiosidad Literaria

cara71_19.jpgDice César Aira, escritor argentino:
“La literatura, entendida como arte de la palabra, a mucha gente hoy día no le basta, no le alcanza, necesitan algo más, necesitan ideología, derechos humanos, sensibilidad social. Cuando hay pura literatura, como en mi caso, somos los escritores a los que no les dan premios”.
Lo extraño, digo yo, es que aparte de recibir unos cuantos premios internacionales, el año pasado, el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes del Gobierno de Chile, con el patrocinio de la Fundación Manuel Rojas, le otorgó el Premio Iberoamericano de Narrativa.

¡Humoristas a la política!

cara71_104.jpgUna nueva noticia relacionada con el humor recorre Chile y como siempre, reflexiono sobre el asunto. Se trata de los humoristas escénicos Palta Meléndez y Bombo Fica, los cules ingresaron en las filas del Partido Comunista y del Partido Radical, respectivamente.

¿Humorista creador o intérprete?

cara71_100.jpgEsta es una reflexión a propósito del descalabro del humorista chileno Yerko Puchento en la fiesta de Farkas, su millonario y farandulero coterráneo. Me gustaría comentar algo al respecto, porque he leído de todo en las redes sociales, hablando pestes de uno, de otro y de todos, como siempre hace ese verdadero monstruo y con abundancia de vulgaridades, insultos y obscenidades, obvio.
El hecho fue que Alcaíno, el actor que hace el personaje de Yerko, suspendió su presentación, porque el sonopronter (microfonito que se coloca dentro del oído), no funcionó.
Sabemos que él dice todo lo que le dicta el señor López, su guionista, por lo tanto, al no recibir la información, nada tenía que hacer en escena y se marchó.
Muchos le achacan la culpa a él, porque si es humorista debió haber improvisado ante la situación. Error. Existen dos tipos de humoristas, los que crean y los que interpretan. Alcaíno es humorista porque "inventó" un personaje cómico; es decir, creó su vestimenta, su forma de hablar, sus gestos, sus expresiones, sus movimientos y su personalidad. Si él fuera un actor normal o si fuera uno que hace stand up comedy, lo que dijera daría mucho menos gracia. Así que creó humor al interpretar. Pero no es un creador de textos y situaciones humorísticas, como lo es López, su guionista.

Páginas