Sobre el humor

Stand up comedy versus vieja forma de hacer humor

cara71_3.jpgHe leído de opinólogos en los diarios que enfrentan, que ponen de enemigos, al estilo tradicional de hacer humor con el stand up comedy, inclinando sus preferencias hacia éste último argumentando eso de que “son los nuevos tiempos”, “lo que está pidiendo el pueblo” y otras frases que evidencian una ideologización; es decir, casi en primera lectura nos dicen lo necesario de pasarle la “retroexcavadora al viejo humor”, recordando el torpe, peligroso y tristemente célebre concepto expresado en nuestra política.
Para mí, total error. No existe un género, un estilo, mejor que otro. Ni la novela barroca es mejor que la poesía épica, ni la pintura abstracta es mejor que el cubismo, por poner dos evidentes ejemplos. Todas son manifestaciones artísticas de igual valor. Entonces no se trata de enfrentarlas, de enemistar a sus artistas practicantes.
Y también dejo bien claro que el humor no es de izquierdas ni de derechas. El humor es para divertir, también para hacer pensar, para criticar constructivamente lo mal hecho y satirizar a cualquier tipo de autoridad, por lo tanto el humor no está parcializado ni atado con nada ni nadie. Odio cuando lo manipulan.
Y en el arte, sólo existe el bueno y el malo. En nuestro caso, si un o una humorista tradicional presenta una rutina mala, el malo es él o ella, no el género. Si un “militante” del stand up comedy presenta una rutina mala, malo es él o ella, no el género.
A partir de este punto es mi reflexión.

Cuarta presentación del humor en el Festival de Viña 2017

cara71_10.jpgEs un placerazo no redactar estos comentarios sintiendo la mezcla del enojo, rechazo y dolor, al ver a mi querido humor pisoteado por el mal gusto, la chabacanería, grosería, vulgaridad o el facilismo, el oportunismo o la ignorancia y los complejos.

Lo anterior lo digo por lo que hizo el representante de la cuarta noche del humor en el Festival.

El señor Ja Ja Calderón pertenece a la vieja escuela, que por vieja no significa caduca (y lo digo pensando en mí también).

Utilizó en su rutina un abanico de tipos de humor.  Mayoritariamente desarrolló la crítica político-social y en ella encontré sátiras e ironías que clasifico dentro del humor. E hizo críticas burlonas no humorísticas que también dan risa, claro, pero que no es humor. Y además, dijo verdades directas y todos sabemos que las verdades provocan aplausos y risas de complicidad y aprobación. Siempre un tema delicado, como una crítica al gobierno o hacia alguna autoridad, sobre todo diciendo nombres y apellidos, como es algo que uno también desearía hacer pero no tiene cómo expresarla públicamente, nos identificamos con ese artista en escena que la dice y de esa manera uno ríe y aplaude de la alegría de ver que alguien “hizo justicia” diciéndolo por uno

Tercera presentación del humor en el Festival de Viña 2017

cara71_11.jpgTuve temor. Pensé que le tocaba a un humorista colombiano, el señor Mono Sánchez, desconocido en Chile, que no hace stand up comedy, que amenazó en su conferencia de prensa que haría ¡humor blanco!, y más encima tenía que actuar detrás de Isabel Pantoja. Todas las apuestas estaban en su contra.

No hay mucho que decir. Hizo una actuación muy buena, tiene tremendo oficio, posee vis cómica y sí, hizo un humor blanco, aunque caminó muchas veces en los límites, ya que fue blanco, pero pícaro. Y en dos o tres breves momentos se pasó del buen gusto, pero levemente, insisto. Por lo menos no me sentí agredido.

Su estilo es tradicional, algo que no es bueno ni malo en sí. En este caso fue bueno porque le quedó bien. Es el único que me ha hecho reír hasta ahora. No es el humor que hago yo, no es el humor que más me gusta, pero lo sentí fresco, agradable. Muy bien.

Segunda presentación del humor en el Festival de Viña 2017

cara71_104.jpgNo conocía a la señorita Chiqui Aguayo, menos su repertorio, su estilo. El problema es mío que no voy a los lugares donde se presenta, ni veo televisión (excepto los titulares de los noticieros por si me interesa algo y las series de Netflix, para “desconectar”).
Por tal motivo me sorprendió su rutina, como segunda representante de los humoristas chilenos en el Festival de Viña.
En mi comentario anterior dije que el primer humorista tuvo dos grandes y graves problemas: uno, que hacía crítica político social directa, sin elaboración, sin humor, llegando incluso a hablar en serio como líder de opinión; y dos, decía muchas palabras obscenas, groserías.
Pues esta señorita Chiqui Aguayo lo hizo mejor que él “cuantitativamente” hablando, ya que sólo tuvo uno de los dos problemas de su colega.
Repito, realmente me sorprendió su rutina. ¡Porque si la mido “cualitativamente” fue el doble de ordinaria, grosera, vulgar y obscena!

Primera presentación del humor en el Festival de Viña 2017.

cara71_11.jpgComo hago año tras año, doy mi opinión sobre los humoristas que se presentan en el Festival de Viña. En la jornada inaugural, actuó el señor Juan Pablo López, alguien enmarcado en el estilo stand up comedy.
Aparentemente a todo el público presente le gustó su interpretación. Los periodistas hablan maravillas de él y lo prueban con el alto rating conseguido.
Por eso hoy me sorprendió el comentario que hizo el cantautor Mauricio Redolés, cuyo sentido del humor en su obra es como para catalogarlo como humorista también, según mi opinión. Pues Redolés dijo, entre otras cosas, que el cómico López denostó a la tercera edad y fue un acto de cobardía burlarse de la vejez del ex Presidente Lagos (sin ser él Laguista).
Yo vi la rutina de ese humorista y no voy a analizar aquí contenidos; es decir, no me referiré a si atacó merecidamente a alguien o no. Me dedicaré a hacer un par de breves comentarios sobre lo que percibí.

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