Textos en serio

El libro pirata.

42452029_10217605826160867_2850755534510882816_n.jpgMi hijo Axel me envía unas fotos (ver al final del texto). Se trata de mi libro "Lucía Moñitos, corazón de melón" pirateado y vendiéndose en una feria callejera en Maipú, Santiago. Como ese libro, más del 80% de mis libros publicados son "pirateados" (y son más de 30 títulos activos).
Para el que no conozca el significado del verbo "piratear" en estos casos, le explico que se trata de unos delincuentes que toman un libro publicado legalmente por una Editorial y fotocopian (o utilizan otra técnica similar) y lo venden a menor precio en mercados "alternativos". Es decir, venden productos que no son suyos, como si los fuera.

¿Cómo son esos libros piratas? Terribles. Porque para bajar los costos, los libros no salen a colores, las ilustraciones parecen manchas, con menos páginas y saltándose la enumeración, libros más pequeños, mal cortados, con cualquier margen y pegados como sea porque se les caen las paginas solo de mirarlos. En fin, un desastre.
 

Niños fuera de la ley.

41679981_10217523528503477_634113627325988864_n.jpgEntre otras cosas, yo me dedico a escribir para niños, a motivarlos a leer, a formarlos en el fondo. Los quiero y me quieren. Por ello me duele mucho ver a menores de edad haciendo cosas indebidas, produciendo daño, infringiendo la ley, etc.. Pero aunque me duela, deseo que los castiguen y también que tratemos por todos los medios de rehabilitarlos. Entonces, pensando y pensando cómo resolver ese problema, además de mejorar la educación, la pobreza y los sistemas de rehabilitación (cosas obvias y sabidas de siempre), se me ocurre que los políticos hagan una ley para que cuando agarren a un menor de edad que sea antisocial, delincuente, violentista, terrorista, etc., además de mandarlo a un centro de rehabilitación, castiguen a sus padres con mucha cárcel y altas multas, para que aprendan a criar bien a sus hijos. 

La mediocridad que nos rodea.

40638533_10217424089457563_8816083694084161536_n.jpgMi tocayo José Ingenieros (1877-1925) fue –entre otras cosas-, un médico, psicólogo, sociólogo, filósofo, y escritor ítaloargentino. Aparentemente no tiene nada que ver conmigo ni con la época que me ha tocado vivir. Pero al echarle un vistazo a su obra “El hombre mediocre” (Madrid, 1913), uno lee cómo él ve a los hombres del título de ese libro. Por ejemplo:
* Tienen el hábito de renunciar a pensar.
* Llaman hereje a quienes buscan una verdad
* Sus ojos no saben distinguir la luz de la sombra
* La originalidad les produce escalofríos
* Pronuncian palabras insustanciales
* El esclavo o el siervo siguen existiendo por temperamento o por falta de carácter.

* No son propiedad de sus amos, pero buscan la tutela ajena.
* Incapaces de elevarse de la condición de animales de rebaño.

¿Cómo bloquear en facebook a lo peor de las redes sociales?

cara71_22.jpgSi alguien sabe –antes de pedírselo a Facebook-, cómo se bloquean o eliminan los elementos que me tienen hasta el último pelo en las redes sociales, que me lo enseñe, por favor. 
Dichos indeseables que pululan en el ciberespacio son (por orden alfabético):
Censura (más destrucción de imagen)
Discriminación (incluyendo la positiva).
Extremismo (religioso, político, feminista, etc.).
Gravedad (más hiperseriedad, seudosolemnidad y tristeza)
Ignorancia (sobre todo cuando no se reconoce)
Odio (más resentimiento)
Oportunismo (más doble moral)
Racismo (más xenofobia y clasismo)
Violencia (física y psicológica)
Vulgaridad (más chusmería y grosería)

No soy perfecto, por supuesto, pero rodeado y/o atacado por esos elementos jamás mejoraré.

Y si alguien se siente aludido, que me bloquee o elimine, por favor.

Sobre el nacionalismo.

cara71_100.jpgEl otro día mi amigo Pedraza Ginori mencionó, a raíz de mi largo viaje actual, la frase adjudicada a Pío Baroja: “El nacionalismo es una enfermedad que se cura viajando”.

Yo le agregaría: “y para el que esté imposibilitado de viajar, la cura está en leer libros y asimilarlos”.

Pero me quedé enganchado en el tema. Es que todos los colores ideológicos usan el nacionalismo para llegar al poder y mantenerse en él. Así que me zambullí en el tema y encontré esta frases de Albert Einstein (1879-1955): “El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad”. Frase bastante similar a la de Pío Baroja (1872-1956). Como se fijarán, ambos nacieron y murieron en años muy parecidos ¿Quién le copió a quién? ¿Fue coincidencia? Da igual.

También encontré esta otra de Johann W. Goethe (1749-1832): “El orgullo más barato es el orgullo nacional, que delata en quien lo siente la ausencia de cualidades individuales de las que pudiera enorgullecerse”.

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