Textos en serio

Disturbios en Chile (I)

descarga_31.jpegHasta ahora no había querido publicar mis opiniones sobre lo que está sucediendo en Chile, pero como tengo tantos amigos que no viven aquí y ellos me escriben y me llaman para que les explique, me veo en la obligación de hacerlo.

Me atrevo entonces a expresarlo, aunque sé de antemano dos cosas: una, que puede que mi visión no sea la verdad, como es lógico; y dos, que por decirla, varias personas me crucificarán por no pensar como ellos.

Para los que me conocen poco, les informo que no pertenezco a ningún partido político y que si desean clasificarme, sería más de izquierda que de derecha (aunque en estos tiempos esa clasificación es confusa), siendo en muchísimas cosas un liberal, sobre todo en lo valórico.

Así aclarado todo, comienzo.

La prostitución

69507459_10220344195378386_8514027143896760320_n.jpgA partir del comentario de una persona que me atacó en mi último post con uno de mis chistes en Facebook, donde escribió frases como (cito textual) “lástima que un escritor de libros para niños piense así…”, y otras como (cito textual también): "por qué no es la mujer que le paga al hombre... Ahhh porque para cualquier lado la prostitución es una degradación del ser humano”, etc., a partir de ahí, repito, me puse a reflexionar un poco sobre el tema en cuestión: la prostitución.
Veamos su definición: “es la práctica de mantener relaciones sexuales con otras personas a cambio de dinero u otros beneficios económicos”. 

Asesinos

azratem-el-asesino-de-asesinos-d_nq_np_538015-mlm25204729001_122016-f.jpgParece que soy masoquista, porque continúo leyendo los titulares de las noticias en Google (ya dejé de ver los noticieros de TV, a no ser que busque algo porque piensa sea importante o interesante).
Y debe ser por ello que una y otra vez vuelvo a reflexionar sobre los asesinos, torturadores, violentistas, violadores, pedófilos, narcos, asaltantes, corruptos, etc., que cada día nos enteramos que son más y más (no sé si siempre fue así y ahora por la globalización de las comunicaciones hay más información, o porque esta época es más fértil para que “salgan del closet” tantos y tantos seres humanos inhumanos).

No más encapuchados

capturadepantall-858b60c72d95df6196fc353eca55dc3d-1200x600.jpgAcabo de ver el lienzo en el frontis de la Universidad de Chile (en la foto) que dice “No más encapuchados”. Me extrañó, lo confieso. Porque hace mucho tiempo que esos entes antisociales deambulan impunemente por nuestras calles y salvo contadas veces y en específicos momentos, a nadie le ha importado mucho el tema. Me refiero a políticos, a la Universidad y sus federaciones de estudiantes, a sectores sociales, etc.
Entonces me pregunté, ¿por qué ahora sí hacen público el repudio a los encapuchados? La única respuesta que encontré fue: porque le pegaron brutalmente al hijo de una diputada.
Pero si es eso, me molesta que se llegue a ese punto de que le toque ser víctima a un político –o a sus seres queridos-, para que se haga algo contra ese cáncer social que vivimos. Es como si fuera necesario que le roben con violencia a un fiscal o a un juez para se castigue como se merece a un delincuente.

La violencia se impone

458384_1.jpgNo estamos bien. En el mundo no estamos bien. Pero solo me referiré a Chile... En una ocasión fuimos a presentar un Concierto Lector a una Feria del Libro y acordamos con los organizadores entrar por detrás del recinto para cargar menos los libros, la guitarra, etc.. Pues al llegar, el señor de seguridad no nos dejó pasar, porque nadie le había avisado y él tenía orden de no dejar entrar a nadie. Hasta ahí todo bien. Fue una descoordinación. Pero el hecho importante para esta reflexión es que ese guardia nos trató pésimo, con prepotencia. Entonces ahí teníamos dos posibilidades, o le caía a golpes y patadas y/o lo llenaba de gritos e insultos; o llamábamos a los organizadores, que fue lo que hicimos.

Páginas