Sobre el humor

De nuevo es manchada la debilucha reputación del humor

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En Perú, en un canal llamado "Hablando huevadas", sus conductores Jorge Luna y Ricardo Mendoza, hicieron un chiste burlándose de los miembros de la selección peruana de futsal Down.

La reacción no se hizo esperar: la Sociedad Peruana de Síndrome de Down y el Colectivo Down Perú hicieron público su rechazo frente a este mal llamado “humor negro”. Dijeron que este tipo de bromas hace más daño que un golpe, supongo que refiriéndose a la famosa cachetada de Will Smith a Chris Rock en los Oscares y quizás hasta la agresión que recibió en escena Dave Chappelle también.

De nuevo insisto con mi opinión, que por otra parte no creo tener la verdad absoluta, ni mucho menos. Pero es lo que pienso y siento.

Homenaje en el Instituto Quevedo de las Artes del Humor

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El Instituto Quevedo de las Artes del Humor (IQH) es un centro de estudio, difusión e investigación del humor en todas sus facetas. Pertenece a la Fundación General de la Universidad de Alcalá, España.

Pues es un gran honor para mí recibir de su parte un homenaje por mis 40 años como humorista.

Y otro honor es tener ese día conmigo al querido y admirado Enrique Gallud Jardiel, ese excelente humorista español, nieto de mi ídolo Enrique Jardiel Poncela.

¿Qué más se puede pedir?

Y aprovecho para agradecerle de todo corazón a alguien que siempre ha creído en mí y que es el gestor de todas estas actividades, mi amigo, el cubano Francisco Puñal, periodista, fotógrafo y promotor del humor.

¡Están todos invitados!

Esto sale publicado en la página web del Instituto Quevedo de las Artes del Humor...

Otra noche negra para el humor

dave-chappelle-recuerdan-a-will-smith.jpegUn hombre se subió al escenario y agredió al comediante Dave Chappelle, imitando a la recontrapublicitada cachetada que le dio Will Smith a Chis Rock en los Óscares.

No sé cuál es el chiste que hizo Chappelle, pero he leído que en sus actuaciones se burla fuerte de las minorías sexuales.

Me preocupa que cada vez que alguien se sienta ofendido por un chiste, reaccione con violencia.

La única diferencia entre estos casos de subirse al escenario a golpear a los comediantes con los asesinatos de los humoristas de la revista francesa Charlie Hebdó, es la muerte, porque el fondo conceptual es el mismo: "me ofende que hagas ese chiste y por eso te castigo".

Estamos mal, pero vamos a peor cada día.

Homenaje en Museo del Humor de San Antonio de Los Baños, Cuba

Con estas palabras del video, participé en el Coloquio sobre Literatura Humorística Latinoamericana, organizado por el Museo del Humor de San Antonio de Los Baños, Cuba.
Actividad donde tuve el honor de recibir un homenaje por mis 40 años de humorista. Me llegó mucho ese regalo, esos honores. Mil gracias al Museo del Humor, a Isel Chacón, su directora, a mi amigo y colega Jape que fue un decisivo pilar para que se realizara con éxito el Coloquio y todos mis amigos humoristas que asistieron.

Entrevista a Aramís Quintero, escritor y humorista cubano

aramis-quintero-0_0.jpegAl humor, como trabajo creativo y artístico, siempre se le ha subestimado

A Aramís Quintero, a pesar de ser coterráneos y estar trabajando en cosas afines en la misma ciudad, lo vine a conocer en el Primer Festival de Cine Latinoamericano de La Habana. Fuimos como delegados por Matanzas. Él por el departamento de Cine de Cultura y yo como presidente de los Cine-Club de la provincia. Nos ubicaron en la misma habitación del hotel. Amaneciendo el primer día, me levanté muy temprano para ir al baño y al pasar por el lado de su cama, me fijé que en su mesita de noche tenía un libro de poemas de Ernesto Cardenal. Me atreví a hojearlo y sin llegar al final, escuché la voz de Aramís que me decía algo así como “¿te gusta la poesía?”. Mi respuesta fue “leo poca poesía” Y agregué: “¿te gusta la poesía de Omar Khayyam?”. No pude saber nunca por qué le pregunté eso. Quizás porque fue el último poeta que había leído, no sé. Entonces Aramís, extrañado y pensando que yo era un mentiroso y descarado, me dijo: “¿Por qué leíste mi poema?”. Yo no entendí nada en ese momento. Después lo aclaramos. Resulta que Aramís, al regresar esa noche al hotel, se inspiró y escribió en un papelito un poema donde mencionaba a Omar Khayyam. Dobló el papel y lo colocó al final del libro de Cardenal. Pero yo juro que ni siquiera vi ese papelito, porque hojeando no llegué al final. Fue algo extraño lo que sucedió, porque Khayyam no es alguien tan conocido y popular como para estar mencionándolo y menos alguien que no lee con asiduidad poesía como yo. En fin, ese hecho “misterioso” nos unió y nos convertimos enseguida en grandes amigos.

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