Guiones y cuentos

Otro cuento serio de bufones

2020061621092995629_0.pngAhora que está de moda censurar el humor para satisfacer la dictadura de algunas minorías fanáticas, sale en mi sección quincenal de la publicación española mundiario.com, un cuento de bufón sobre el tema. Copio aquí el cuento...

Cuentos serios de bufones #19

aaabcbcaaa.jpgÉrase una vez, hace poquísimo tiempo y en un lugar muy cercano, un bufón haciendo reír a todos en Palacio, cuando de repente entra al Salón el Ujier para informarle al Rey que frente al escenario de la plaza pública destinada a obras de teatro, estaba punto de desencadenarse una gran reyerta entre dos familias nobles de la Villa, ambas con sus respectivos siervos bien armados. Enseguida el Rey envió a un Mariscal con sus hombres a resolver el conflicto.  Con la seguridad de que conseguiría la paz, el Rey le pidió al bufón que siguiera deleitándolos con sus ocurrencias. Y eso hizo el aludido. Volvió a hacer reír a todos con sus chistes, imitaciones, monerías, sus sátiras e ironías.

Cuentos serios de bufones #18

abababab.jpgÉrase una vez, hace poquísimo tiempo y en un lugar muy cercano, un bufón feliz y realizado de tanto hacer reír al Rey y sus Corte en los palacios, así como a los habitantes de las aldeas del Reino, con su forma inteligente de hacer humor. Pero su vida cambió cuando cierto día el Rey lo llamó a solas.

—Bufón, acabo de recibir a una delegación de sacerdotes, donde me piden que no hagas más chistes sobre ellos, ni sobre la iglesia. Me argumentaron que si el vulgo se ríe de la religión, después no temerán a dios, no obedecerán y se irán al infierno. Los entendí y ya ordené un bando donde prohibo ese tipo de chistes y no solo a ti, sino a todos mis súbditos.

Cuentos serios de bufones #17

30.jpgÉrase una vez, hace poquísimo años y en un lugar muy cercano, un bufón enviado por el Rey a investigar una oscura y misteriosa muerte, en un Monasterio ubicado a dos leguas del Palacio Real. En él vivían 15 monjes en claustro, 14 de ellos en voto de silencio. Al investigar a través del lenguaje de señas, el bufón se enteró de que el asesinado era el copista de pergaminos en la biblioteca del Monasterio, que había aparecido revolcado en su camastro, sin que se notara ningún síntoma de enfermedad. Ni apareció golpeado, ni envenenado, ni ahorcado, ni apuñalado, ni apedreado. Simplemente muerto.

Cuentos serios de bufones #16

fb.jpgÉrase una vez, hace poquísimo años y en un lugar muy cercano, un bufón bailando solito en medio de muchísimas parejas en medio del Gran Salón de Palacio, celebrando el cumpleaños del Príncipe Heredero. De pronto anunciaron la llegada de una joven preciosa y el Príncipe, al mirarla, quedó hechizado por la mágica, resplandeciente y hermosa sonrisa de la muchacha. Enseguida la invitó a bailar y así estuvieron toda la noche. Bueno, nada más hasta las 12 en punto de la noche, ya que en ese momento la joven se retiró corriendo. El Príncipe trató de detenerla y ella sólo le sonrió antes de desaparecer, con la misma sonrisa que lo había cautivado.

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