Sobre el humor

Comentarios sobre nuevo libro de humor

cara71_10.jpgRecuerdo esos años en mi ciudad natal de Matanzas, Cuba, cuando cursaba la Enseñanza Media, preuniversitaria, en que se ponían de moda ciertos autores entre varios de mis compañeros y nos sumergíamos en La Biblioteca Provincial a bucear entre aquellos enormes estantes para encontrar el libro de turno e intercambiarlo después por otro. Muchos escritores pasaron por esas “modas”, como Williams Somerset Maughan, Stefan Zweing, Charles Dickens, etcétera. Pero hubo uno en especial que me impactó mucho: Enrique Jardiel Poncela. Tan es así que me “acusan” con frecuencia de que mi forma de escribir recuerda bastante a la de ese humorista literario español. Por supuesto, tomo siempre esos comentarios como elogios.

El humor vulgar, obsceno y grosero.

cara71_0.jpgEsta reflexión la hago sin ánimo de sentar cátedra ni de convencer ni descalificar a nadie y menos a un colega en específico. Mi objetivo es compartir un punto de vista, donde quizás haga meditar -sobre todo a nuestro público-, para el elevar algo el nivel de la calidad en el humor que consumimos.

¿Por qué pensé que era importante esta reflexión? Porque con demasiada frecuencia veo a humoristas en videos y en las redes sociales haciendo humorde doble sentido picarón, picante, con lenguajes o imágenes vulgares, groseras, abordando lo escatológico, las palabras obscenas, etcétera, etcétera.

Se sabe que utilizar lo anterior es sinónimo de risa segura. ¿Pero nos hemos preguntado por qué sucede eso?

Séneca, Quevedo y otros plastas por el estilo

cara71_128.jpgMi amigo y colega, el escritor y humorista español, Enrique Gallud Jardiel, acaba de publicar otro libro más (su productividad, para suerte nuestra, es envidiada en cualquier flujo de producción). Su nueva obra se llama “Séneca, Quevedo y otros plastas por el estilo”.

¿De qué se trata el libro? Copiaré aquí sus palabras en la “introducción” donde lo explica parcialmente: “… si queremos conocer la literatura anterior a la aparición de los dispositivos móviles, la cosa no puede hacerse sin anestesia previa: en este caso, mediante la simplificación de textos que les parecen muy complicados a los de nuestra generación, pese a que nuestros bisabuelos y tatarabuelos los entendían perfectamente”. (No quiero dar más información que la necesaria para motivarlos, amigos lectores).

Oscar Salas, el caricaturista que dibujó los últimos guiones de Fontanarrosa

cara71_115.jpgPor Ley de la Nación, se instauró en Argentina el 26 de noviembre como el Día Nacional del Humorista. ¿Por qué en esa fecha precisamente? Porque ese día, pero de 1944, nació el gran humorista gráfico y literario Roberto Fontanarrosa. ¡Imagínense lo importante que es él para la cultura de ese país y más aún por ser cuna de tantos y tan grandes colegas!

Mi primer contacto con El Negro, como le decían con cariño, fue en Cuba. Ocurrió durante el Encuentro Latinoamericano de Humor, allá por 1990. Evento organizado por el reconocido humorista cubano Virulo, el cual estaba al frente del Centro Promotor del Humor.

Nota sobre un libro de humor

cara71_80.jpgSi busca un escritor que tenga profundos conocimientos de historia, de literatura, de filosofía, de artes visuales, de cine, de teatro y materias afines, le será difícil encontrarlo. Pero si además de lo anterior, le suma que desea leer esos libros pasados por el filtro de un sentido del humor agudo, fino, de buen gusto, cada vez le costará más hallarlo. Pero si a los dos puntos anteriores le suma también que ese escritor tiene un don especial para la versificación, ya usted se ha puesto muy exigente y si se topa con un autor así, es por un milagro.

Pues le informo que conozco a un talentosísimo escritor que cumple con todo eso. Se llama Enrique Gallud Jardiel y es español.

Tuve el placer y el honor de co-escribir con él un libro (“El profesor Pericot y la Ridícula Historia Universal”) y siempre me asombraba agradablemente en cada capítulo.

En esta ocasión este super prolífico autor publica la obra “Viajes chapuceros y lugares espantosos”, donde me hizo reír y sonreír a su antojo con sus creaciones satíricas e irónicas basadas en los viajes de Marco Polo, Vespucio, Odiseo, El Judío Errante y muchos más, así como a lugares como Samarcanda, Kathmandú y otros; para continuar con parodias a viajes en las obras de Verne, Camilo José Cela, Lope de Vega, etcétera, y terminar con una penetrante y graciosa mirada a los museos, aeropuertos y hasta acciones y actitudes ridículas que hacemos siempre los viajeros.

Páginas