Este texto lo acaba de publicar Manuel de La Portilla, destacado y reconocido psicólogo, coterráneo, mi hermano desde la enseñanza media. Hablar de Manolito ahora sería como competir con él y nunca lo hemos hecho, salvo en bromas y aventuras en Matanzas, La Habana, Estados Unidos, Chile, España y Zoom, donde nos hemos visto durante tantos años, sin que el tiempo y el espacio haya dañado nuestra hermandad ni un nanosegundo.
Gracias, Manolo. Me emocionaron tus palabras, como siempre. Abrazo infinito...
Pepe Pelayo. El Antropólogo del humor cubano.
Quiero escribir este articulo con la intención de romper un hechizo.
Me refiero a la famosa reflexion bíblica que predice que "Nadie es profeta en su tierra". Esto suele suceder, cuando has crecido junto a alguien y has compartido escuelas, calles, fiestas, carnavales, ciclones, bancos de parque, en fin, momentos de la vida cotidiana; alegres o tediosos.
Esa visión se congela en tu memoria y no le das mas crédito que el amigo o el hermano de la vida.
No voy a contar la historia de Pelayo en su camino de humorista, escritor e investigador del humor, porque de eso habla un articulo de otro matancero, Ulises Rodríguez Febles, que voy a compartir posteriormente en mi muro.
Busco sonar la campana.