PELAYO, EN SU ESQUINA.
A Pepe Pelayo (1952) lo conozco desde que yo era un jovencito que seguía La Seña del Humor de Matanzas, a la que pude admirar no solo en los escenarios matanceros, sino también en otros lugares como el Teatro Karl Marx, a donde me llevó mi prima Nereida Febles.
Como siempre, el teatro estaba repleto de público que hacía colas larguísimas.
En esa ocasión, también nos encontramos a varios matanceros que venían a ver un espectáculo, en el que además de otros humoristas ilustres, estaban los queridos artistas de La Seña.
La Seña tuvo y mantiene sus fans a pesar del tiempo, que recuerdan esos momentos memorables.
Pero este texto trata de Pelayo.
Pelayo es un todoterreno del humor, un orgullo matancero y cubano en una provincia en la que destacan muchos en diferentes épocas y manifestaciones: caricaturistas, guionistas, actores y actrices, escritores...
Pelayo es de una manera u otra, todas estas cosas; pero se le agrega que es además investigador, webmaster y un teórico del humor.
Pelayo hace mucho tiempo está en Chile, pero sigue espiritualmente en Matanzas y en Cuba.