A pesar de circular buenos libros sobre teatro, ninguno lo aborda abiertamente con humor. Como es obligatorio impartirlo en los centros educacionales, a muchos niños no les agrada leerlos, sin contar con que realmente no es muy atractivo leer teatro así, a secas. Verlo sí es algo sensacional. Por lo tanto, encontrar un libro sobre el tema donde se les explique a los niños cómo es un teatro por dentro (por ejemplo, un teatro típico renacentista), es decir, qué es un telón de boca, el proscenio, las bambalinas, los palcos; así como también qué es un protagonista, un antagonista, los distintos estilos, etcétera, etcétera y todo con humor, es una apuesta para seducir a los niños a acercarlos al teatro.