Pelayaserías - El blog de Pepe Pelayo
Concierto lector
Libros de Pepe Pelayo

No más encapuchados

capturadepantall-858b60c72d95df6196fc353eca55dc3d-1200x600.jpgAcabo de ver el lienzo en el frontis de la Universidad de Chile (en la foto) que dice “No más encapuchados”. Me extrañó, lo confieso. Porque hace mucho tiempo que esos entes antisociales deambulan impunemente por nuestras calles y salvo contadas veces y en específicos momentos, a nadie le ha importado mucho el tema. Me refiero a políticos, a la Universidad y sus federaciones de estudiantes, a sectores sociales, etc.
Entonces me pregunté, ¿por qué ahora sí hacen público el repudio a los encapuchados? La única respuesta que encontré fue: porque le pegaron brutalmente al hijo de una diputada.
Pero si es eso, me molesta que se llegue a ese punto de que le toque ser víctima a un político –o a sus seres queridos-, para que se haga algo contra ese cáncer social que vivimos. Es como si fuera necesario que le roben con violencia a un fiscal o a un juez para se castigue como se merece a un delincuente.

"Así me ven..."

67711645_10220181384628219_2366916563694518272_n.jpgTrasteando en el baúl de los recuerdos, me encontré con algo que tenía pendiente publicar y no lo recordaba. 79 dibujos de niños de tercero básico que hace un tiempo leyeron libros míos, pero no me conocían fisicamente. Entonces la profesora hizo el ejercicio de que me dibujaran como ellos me imaginaban y lo tituló "Así te vemos...". Solo sabían que había nacido en Cuba, que era humorista y claro, que escribía libros con humor para niños. Me quedé sorprendido con los dibujos. Me reí cuando vi que uno me imaginaba de raza negra y con afro, otro calvito, otro bien atlético, etc. Gracias mil a la profe y a esos niños, que quedaron también sorprendidos al verme "en vivo", porque ninguno se imaginó que yo era tan viejo, feo y canoso. Por suerte con nuestro Concierto Lector se divirtieron y les caí muy bien, aunque tenía a mi favor que les encantaban mis libros.

 

 

En tren, ¡viaje sobre rieles!

t.jpgLos quebrantos y las preeminencias de este medio de transporte.

 

En mi calidad de viajero frecuente, deseo compartir estas breves líneas férreas, quizás innecesarias, pero sí importantes si es usted un turista en ciernes: viajar en tren. Como estas moles metálicas son tan distintas y tan iguales, es bueno conocerlas mejor.

Ante todo, aclaro que un tren están compuesto por locomotora y vagones. Entonces nos topamos con la primera curiosidad. Miren, estoy en contra del mal uso del lenguaje y jamás utilizaré los giros “todos y todas”, “vocero y vocereza”, etcétera, que están de moda. Pero acepto que es incongruente que se llame “locomotora” a esa máquina. Debería nombrase “locamotora” o “locomotor”, ¿no? Lo de los vagones se entiende, porque son grandes entes que no hacen nada y dejan que los arras-tren. Propongo entonces la creación de un tren que salga de los Parlamentos de cada país, por la cantidad de vagones con que se nu-tren esas entidades, pero temo que el proyecto lo frus-tren ellos mismos.

Sri Lanka: belleza natural, espiritualidad y curry

s.jpgDe una experiencia ayurvédica a una vivencia gástroentérica.

 

Llegué casi a la medianoche al aeropuerto de Peter Falk, conocido como Colombo. Al otro día partí hacia la ciudad de Kandy. Mi meta: conocer el famoso Templo del Diente de Buda. Lo malo: un calor de mil demonios (si esos demonios estuvieran bien calientes, obvio). Lo bueno: la gente, que saluda sin conocerte con tremendas ganas, amables, risueños y serviciales.

Existen 14 mil 247 perros callejeros, sólo superados en número por los “tuk tuk”.

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