Estudiando el humor

El Humor (VII). "Por favor, no se suene la nariz con este texto"

humor-acido.jpgA mí no me agrada el humor ácido, agresivo, humillante. Para ser más sincero, lo detesto. Así que no me dan gracia muchos de los supuesto chistes gráficos contra los islamistas de la revista francesa Charlie Hebdó, ni la burla al tuerto senador Dan Crenshaw que le hizo el cómico Pete Davidson en el programa de TV estadounidense Saturday Nigth Live, ni el supuesto humor de los mocos en la bandera del también cómico televisivo español Dani Mateo, por solo poner tres ejemplos. Ojo, dije no les encuentro gracia, pero eso no significa que me agrade el fanatismo religioso, las guerras necesarias o no y los símbolos patrios.

El Humor (VI). "El vulgar, obsceno y grosero"

humor-grosero.jpgEsta reflexión la hago sin ánimo de sentar cátedra ni de convencer ni descalificar a nadie y menos a un colega en específico. Mi objetivo es compartir un punto de vista, donde quizás haga meditar -sobre todo a nuestro público-, para el elevar algo el nivel de la calidad en el humor que consumimos.

¿Por qué pensé que era importante esta reflexión? Porque con demasiada frecuencia veo a humoristas en videos y en las redes sociales haciendo humorde doble sentido picarón, picante, con lenguajes o imágenes vulgares, groseras, abordando lo escatológico, las palabras obscenas, etcétera, etcétera.

Se sabe que utilizar lo anterior es sinónimo de risa segura. ¿Pero nos hemos preguntado por qué sucede eso?

El Humor (V). "Es solo burla, ¿o no?"

descarga_6.jpeg1-“¡Oye, te tragaste una yegua y se te quedó el rabo afuera!” (recuerdo esta “gracia” antigua, que surgía al ver a un hombre de enorme y espeso bigote.)

2-"Bebo para hacer mas simpáticas a las otras personas” (no sé de quién es la frase.)

3- “Un hombre con cara de dulce felicidad, aplaude emocionado viendo un arbolito de navidad precioso que se alza frente a él. Pero no ve que el arbolito es llevado como por una varita de pescar que maneja un Papá Noel detrás suyo, el cual aprovecha para meterle la mano en el bolsillo y robarle al pobre hombre embelesado”. Esto es un dibujo de Boligán, el gran humorista gráfico cubano-mexicano.

El Humor (IV). ¿Se puede enseñar?

ensenar-humor.jpgEn el Primer Congreso Chileno de Humor participé en la Mesa “Humor y Educación”. En un momento, el moderador (Profesor Andrés Mendiburo), lanzó el tema de si se podía enseñar el humor. Amén de lo allí respondido por mis colegas y por mí, aquello me interesó mucho y después con más calma, el tema provocó esta reflexión.

Creo que lo primero es dejar en claro qué es para mí el humor (ver la respuesta en esta página humorsapiens.com más in extenso): “El humor es la expresión de lo cómico”.

Para decirlo en breves palabras, pero algo más aclaratorias, uno experimenta en su cerebro el proceso cómico y si tiene intención de que otra persona (o millones) sientan el mismo placer cómico, envía el mensaje. Ese acto de comunicación humana con la intención mencionada, es el humor. Repito: humor es tratar de comunicar, expresar, lo cómico que uno internamente sintió.

El Humor (III). "Es... lo que me da la gana que sea"

pelayo.jpgLa definición de Humor que más abunda: “Humor es el que hago, digo o me gusta a mí, no el que hace, dice o le gusta a otro”.

Comienzo así esta reflexión, porque muchos “opinólogos y humoristas definen el humor de esa manera sin darse cuenta. Sobre todo los que defienden ese humor crítico, ácido, bien burlón, sarcástico, agresivo, ofensivo y hasta humillante. Y por supuesto, usando sus burlas con nombre y apellido.

Por ello necesito aclarar (y aclararme) algo en este punto.

¿Ese humor que acabo de describir es válido? Bueno, primero hay que saber si lo que se hace es realmente humor. Porque muchas veces se confunden los conceptos a causa de la risa y los aplausos, como ya he señalado en otros textos. Existen humoristas que hacen reír y no hacen humor.

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