Pelayaserías - El blog de Pepe Pelayo
Concierto lector
Libros de Pepe Pelayo

Mi cuento de la Ñ por Bahía Blanca, Argentina

1_15.jpgLa bibliotecaria y gran animadora a la lectura, Bettina Muñoz, de Bahía Blanca en Argentina, me escribe lo siguiente por la lectura que hizo con sus alumnos del libro “El cuento de la Ñ”, de mi hijo y mío:

“¡¡Bellísimo este cuento!! En la biblioteca de la escuela, nos visitaron los nenes del jardín cercano y lo escucharon muy divertidos... Lo complicado fue evitar que se me "cayeran los mocos" mientras lo leía... (ACLARACIÓN MÍA: EN EL LIBRO SE DICE QUE LO MEJOR ES LEERLO CON LA NARIZ TAPADA). Después con la seño Ana Paula recordamos tooooodas las palabras con Ñ que aparecían en el cuento... Y para terminar de divertirnos, tooooodoooosss se pusieron a dibujar lo que más les gustó (la que más éxito tuvo fue el personaje de Mañeña). ¡¡¡Sacamos las mesas afuera de la biblioteca porque no entrábamos!!!”
TAMBIÉN ME ESCRIBIÓ LA SEÑO ANA PAULA: “Ay que lindo recuerdo y experiencia!!!! Un gusto colaborar en tan lindas propuestas”.

 

Nuevas reimpresiones. Lindo regalo

n_0.jpgRecibí un lindo regalito (¿de fin de año, de navidad o por mi cumpleaños? Por todo mejor): una caja con libros míos de la Editorial Santillana con las nuevas reimpresiones. Si sumo las de la Editorial Alfaguara (que antes era de Santillana), tengo estas felices cifras de esos 4 títulos que recibí:
“El cuento de la Ñ”(Chile, 2016)… 3 reimpresiones (sin contar las de Sudamericana Argentina).
“Ada y su varita”(Chile, 2013) … 7 reimpresiones.
“Cuentos de Ada (Chile, 2003)… 21 reimpresiones (sin contar las de Santillana de Ecuador y Argentina)
“El chupacabras de Pirque (Chile, 2003)… 24 reimpresiones. 
Gracias a la Editorial, gracias a los pequeños lectores, gracias a los padres que le suministran los libros a los lectores, gracias al Estado de Chile por adquirirlos también para las escuelas públicas y gracias a los profesores y bibliotecarios que los promueven para que los niños los pidan, los padres y el Estado los adquieran y la Editorial tenga que reimprimirlos.

Migración, ¿un derecho humano?

ddhh-migrantes-portada.jpgComo no salí y terminé una serie en Netflix, y antes de saborear la lectura para dormir, me puse a pensar en un tema espinoso y muy de moda: la migración. Entonces se me ocurrió subir aquí mi breve reflexión, aunque sé que siendo sábado por la noche no la leerá ni los serenos, ni los murciélagos.

Resulta que leí en las redes sociales a un izquierdista afirmando que para la derecha la migración no es un derecho humano, porque no quieren admitir en su país a los pobres, ni siquiera porque se enamoró por Internet de una extranjera, ni porque tiene problemas en la piel y necesita vivir en un país frío, ni porque desea estudiar en el otro país, etc., etc., y por eso la izquierda, decía, defiende la migración como un derecho humano.

Día del migrante

fiestasnacionalespaises-2-97.jpg.jpegFui emigrante, por lo tanto inmigrante; es decir, migrante… mi-gran-te-mor es que la gente no sepa qué significa migrar. 
Emigré de Cuba e inmigré a Chile hace 29 años. Cuando era difícil para un cubano emigrar por el papeleo que te pedían. Fue difícil conseguir la visa de trabajo y después la temporaria. Fue difícil viajar a otros países como cubano. Por ejemplo, en esa época para ir a España, E. U., Paraguay, Panamá, Perú, México y me costó muchísimo. Incluso a Argentina si iba desde otro país que no fuera Chile.

En fin, que ser migrante no es agradable y ser emigrante cubano quizás un poco más (fue mi experiencia). 

Pueblos, sociedades, fronteras, democracias...

sin_titulo-1.jpgHe observado algunos debates en los muros de amigos y me he dado cuenta de que hay gente que no piensa como yo –como es lógico-, y otros que no piensan y solo repiten lo que han escuchado por ahí, o simplemente no saben, pero no saben quedarse callados.
Por lo tanto decidí dar algunas definiciones abordadas en esos foros, que aunque parezcan perogrulladas, creo que se necesita dejar claro. Ojo, son sólo mis opiniones, lo que significa que nada más léanlas, duden, analícenlas y ojalá lleguen a formarse sus propios criterios, aunque sean diferentes a lo que leyeron aquí.
Por ejemplo, yo pensaría mejor antes de usar el vocablo “pueblo”. Los malos políticos lo usan constantemente para respaldar sus intereses, pero sabemos que es falso. Yo prefiero decir “pueblo” cuando me refiero al pueblo mapuche, pueblo judío, pueblo maya, pueblo esquimal, pueblo celta, pueblo persa, etc., ya que lo siento como algo cultural.

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