Pelayaserías - El blog de Pepe Pelayo
Concierto lector
Libros de Pepe Pelayo

Nuevo curso escolar, nuevos Conciertos Lectores

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Ya se acerca el inicio del nuevo curso escolar aquí en Chile. Comienza a llenarse el calendario por los Conciertos Lectores y Charlas Chaplin que nos solicitan para los centros educacionales de todo el país. Este hecho me provocó la siguiente reflexión:

Me es muy fácil detectar cuando a un centro de estudios le interesa de verdad que sus estudiantes lean, se cultiven, se formen integralmente como seres pensantes.

Los fotomontajes humorísticos de Pepe Pelayo llegan a Estados Unidos.

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Por Francisco Puñal (mundiario.com)

El próximo 28 de febrero a las 11 horas, en el Miami Dade College, West Campus, en  3800 NW 115th Ave., Doral, Florida 33178 quedará inaugurada la exposición “Humor de doble sentido”, con los collages de Pepe Pelayo y las caricaturas de Carrillo, en una nueva actividad del Humor Project, que comanda el profesor Mario Barros, como una extensión de sus cursos dictados en ese centro de estudios,  y que por primera vez podrán ser apreciados en Estados Unidos.

"Humor de doble sentido" en Miami

52350915_1173907669443392_4864773692262973440_n.jpgMi amigo y colega Mario Barros, conocido por Lenguaviva y últimamente por Obdulio, creó el Club H(umor) Proyect en el Miami Dade College. Y dentro de la actividades que organizan, nos invitan a inaugurar la Exposición "Humor de doble sentido", con caricaturas de Carrillo y fotomontajes míos, el día 28 de este mes. Allí estaremos agradecidos y felices. Están todos invitados.
Para que no haya duda, esta es otra exposición, porque el día 8 de marzo inauguro otra exposición, esta vez personal, en La Pequeña Habana ahí mismo en Miami.
Gracias por el afiche, Mario y sus estudiantes humorófilos.

 

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18 años escribiendo a dos manos

fiche.jpgDesarrollar una idea para un libro, de escribirlo, de verlo editado e impreso, de saber que un niño o un adulto lee esa locura que se te ocurrió y que más encima se ríe, me produce un placer indescriptible. Sé de que hablo porque ya me han publicado 53 libros en Chile, Cuba, Ecuador, Colombia, Perú, Uruguay, Argentina, México, Venezuela y hasta un par en España.
Pero al anterior placer le agrego otro: el de escribir un libro a dos manos; es decir, crearlo con otro escritor. No es fácil porque tienen que coincidir varios factores: gustos parecidos, capacidad de trabajo en equipo, similar sentido del humor, etc..
He mencionado todo esto, porque me di cuenta de que en estos días se cumplen 18 años de haber co-escrito mi primer libro con otro creador: mi hijo Alex. Incluso firmamos como "Pelayos" todos los libros-álbum que nos editaron. Yo me metía en lo visual y él en lo literario. Esta dupla familiar ha publicado: "El cuento de la Ñ"; "Ni un pelo de tonto"; "Draguito y el dragón"; "Trinos de colores" (obtuvo la Distinción White Ravens en Alemania, 2009); Lucía Moñitos" (obtuvo el premio al mejor libro editado del año en Chile, 2008); "No lo puedo creer" y "Sipo y Nopo".
Pero ya que hablé del trabajo de crear a dúo, me siento en la obligación de mencionar el placer que he sentido también al crear con mis amigos humoristas:

Mi opinión: El infeliz público que pifia al humor

quinta.jpgA propósito de la actuación de Hugo Varela en el Festival de Talca, quiero hacer otra reflexión.

Esa noche parte del público le pifió. Y también sucedió lo mismo en mayor o menor medida con las rutinas de los otros humoristas que se presentaron. Pues deseo volver a expresar aquí lo que hace años vengo diciendo del Festival de Viña y me da lo mismo que se enoje el que quiera.

Para mí es una falta de respeto, de educación y de decencia que el público abuchee, pifie, a un humorista (lo hago extensivo a cantantes, obvio) en esos eventos. ¡Con qué derecho, por favor! Los humoristas que van ahí, crean, se esfuerzan, ensayan, prueban las rutinas y les ponen la mejor de las ganas para hacerlos reír. No merecen que sean tratados así. Y si se equivocan al escoger su repertorio, si algo les falló (incluso los nervios), el peor castigo es que haya poca o ninguna risa, poco o ningún aplauso. Con eso es suficiente.

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