
¿No es extraño que en cualquier país latinoamericano los choferes del transporte público urbano tengan las mismas características al manejar sus vehículos (ya sean "micros", "guaguas", "colectivos", "camiones", etc., según como se le llaman en cada pueblo de este continente)? ¿Y se han fijado que todos manejan igual y hacen las mismas "travesuras" en las calles? ¿Han observado cómo casi todos tienen decorado su espacio?
Lo adornan con los mismos corazones, bordados, "pompones" y crucifijos; las mismas frases, fotos, postales y estampitas. ¿Y si esos objetos responden a un misterioso código? ¿Y si cada adornito tiene un segundo significado que encaja en un ritual desconocido? ¿Y si los choferes de transporte público urbano forman una especie de confraternidad, un tipo de masonería o de secta tenebrosa?