Humor y libros

El humor y literatura infantil (No. 11). El humor negro

lucia2.jpg“Si existe un humor blanco, debe existir —por afán de polaridad— un humornegro. Pero este concepto es más preciso. La negrura aquí, se supone, es de conciencia, ya que se juega con una aparente insensibilidad del humor y del humorista, pues se trata de reírse de lo que normalmente causaría lástima, ternura o compasión. Implica por tanto una crueldad que, aplicada a ciertos casos reales, puede desembocar en el escarnio y el sarcasmo. Pero no hay que confundir humor negro con humor dañino. El humor negro es del todo válido para aprender a reír de cualquier cosa, para desdramatizar la vida, e incluso —si se emplea en un marco de relaciones positivas— puede ser sanador”. (Bienaventurado los que ríen. Pág. 155, autores Aramís Quintero y Pepe Pelayo, Editorial Humor Sapiens).

El humor y literatura infantil (No. 9). La broma

chuoa_4.jpgLa broma es un caso de burla que implica algún grado de preparación o engaño. Se divide en dos fases: elaboración previa y realización. Como toda burla, todo está bien hasta que la víctima deja de hacerle gracia y la comienza a clasificar de “pesada”, producto de un gusto discutible o de velada o abierta animadversión del bromista.

La broma es clasificada como infantil, si es elaborada por niños. Por lo tanto, el adulto debe estar bien pendiente, ya que a los niños se “les va la mano” muchas veces, llegando a causarle daño a la víctima sin darse cuenta. Sin embargo, cuando hay ingenio, buen sentido del humor y predomina la inocencia, la broma es una herramienta importante dentro del humor.

Esos son los principales aspectos que usted debe evaluar al estar ante un libro de humor que use la broma. Nosotros la hemos utilizado en varias oportunidades y con buena aceptación, según los comentarios que hemos recibido de los pequeños lectores.

El humor y literatura infantil (No. 8). ¿El humor didáctico?

pepito4_2.jpgCualquiera se puede asustar con ese título. Es que el humor didáctico casi siempre es horroroso y poco elaborado dentro de la literatura y los libros para niños en general. Nos referimos a las aborrecidas “moralejas”, “los mensajes”, “los valores”, “las enseñanzas”, que lamentablemente muchos adultos quieren que aparezcan explícitos en los libros infantiles.

Pero quisimos dejar así este subtítulo, sólo para destacar la intención velada que tienen detrás ciertos libros, hechos para utilizar el humor como gancho introductorio de “un didactismo”. En el punto “Teatro”, en estas apreciaciones del humor, ya se vio en el libro Sube el telón de Pepito cómo se aborda este “didactismo”. En otras palabras el objetivo es, además de entretener con humor, que en ese caso los niños conocieran el teatro y se acercaran a él. Esa es la idea de “humor didáctico” del título, para que todos respiremos hondo.

El humor y literatura infantil (No. 7). Los diálogos

pepito7_0.jpgDentro de muchas situaciones aparecen los diálogos. Incluso hay diálogos que pueden ser una situación. Son muy fáciles de leer, por lo que no es ningún trabajo darse cuenta si en ellos el autor ha canalizado correctamente su creación humorística. Por ser tan fáciles de leer, son muy apetecidos por los lectores infantiles.

Son varias las alternativas para introducir la comicidad en ellos.

Los diálogos son conversaciones, ideas y opiniones que intercambian entre sí dos o más personajes en una historia, no importa si son reales o imaginarios, humanos o son animales o cosas.

El humor y literatura infantil (No. 6). Los personajes

cueva.jpgEn casi toda comedia que se aprecie de serla e incluso en algunos dramas y melodramas, existe como mínimo un personaje cómico, gracioso, chistoso. En las historias humorísticas que haya uno es poco. Más aún si son para niños.

Hay personajes donde la comicidad viene dado por su físico; es decir, con rasgos externos exagerados o bien diferenciados del resto de los mortales, incluso pueden llegar a ser caricaturas. Una variante sería provocar la risa o la sonrisa por su manera de hablar, de caminar, de moverse en general, sus manías, expresiones del rostro y el cuerpo. Otra es a través de sus rasgos interiores, como su actitud ante la vida, sus reacciones, sus virtudes y defectos y su forma de pensar.

Si la calidad artística y del humor del personaje es mínimamente aceptable por lo atractivo -y no viola lo que usted considere “valores positivos” para los niños-, entonces el diseño de los personajes es fundamental en la creación humorística en los libros para niños.

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