Humor y libros

El humor y literatura infantil (No. 7). Los diálogos

pepito7_0.jpgDentro de muchas situaciones aparecen los diálogos. Incluso hay diálogos que pueden ser una situación. Son muy fáciles de leer, por lo que no es ningún trabajo darse cuenta si en ellos el autor ha canalizado correctamente su creación humorística. Por ser tan fáciles de leer, son muy apetecidos por los lectores infantiles.

Son varias las alternativas para introducir la comicidad en ellos.

Los diálogos son conversaciones, ideas y opiniones que intercambian entre sí dos o más personajes en una historia, no importa si son reales o imaginarios, humanos o son animales o cosas.

El humor y literatura infantil (No. 6). Los personajes

cueva.jpgEn casi toda comedia que se aprecie de serla e incluso en algunos dramas y melodramas, existe como mínimo un personaje cómico, gracioso, chistoso. En las historias humorísticas que haya uno es poco. Más aún si son para niños.

Hay personajes donde la comicidad viene dado por su físico; es decir, con rasgos externos exagerados o bien diferenciados del resto de los mortales, incluso pueden llegar a ser caricaturas. Una variante sería provocar la risa o la sonrisa por su manera de hablar, de caminar, de moverse en general, sus manías, expresiones del rostro y el cuerpo. Otra es a través de sus rasgos interiores, como su actitud ante la vida, sus reacciones, sus virtudes y defectos y su forma de pensar.

Si la calidad artística y del humor del personaje es mínimamente aceptable por lo atractivo -y no viola lo que usted considere “valores positivos” para los niños-, entonces el diseño de los personajes es fundamental en la creación humorística en los libros para niños.

El humor en la literatura infantil (No.5). Las situaciones

varita_0.jpgAnalizar las “situaciones” es entrar “al área chica” en la creación de la narrativa.

Hasta aquí sólo hemos visto los puntos donde puede aparecer el humor, pero en aspectos bien generales. Así que es el momento de abordar lo más “concreto”.

Para crear una historia con humor, se deben cumplir ciertos pasos. Después de decidir la idea de la historia; es decir, el argumento, más decidir también qué formas de la narrativa usar, de escoger el género literario, el tratamiento del lenguaje y del contenido según las edades y también después de seleccionar el tipo de humor más conveniente, entonces y sólo entonces podemos pensar en crear las situaciones.

Veamos. Decidido todo lo anterior, hacemos una pauta, una escaleta, para guiar la creación y pasar claramente por la exposición, el desarrollo y el final, como sabemos.

El humor y literatura infantil (No. 4). Los juegos de palabras

portada-ratata-un-raton-de-biblioteca.jpgImagínese un juego donde hay diferentes partes de animales. Usted agarra las patas de un gallo y se la pega al cuerpo del gallo. Después toma la cabeza del gallo y se lo pega a las patas y al cuerpo que tenía ya unido y así consigue armar un espléndido gallo. Todo bien. Pero si quiere hacerlo gracioso, toma las patas del gallo y se la pega a la cabeza y donde iba ésta pone el cuerpo. Resultará un animal absurdo y se reirá. Pero también puede hacer otra cosa. Tome las patas del gallo y le pega el cuerpo de una vaca y a eso le agrega la cabeza de un pez y obtendrá un animal extrañísimo que le podrá dar mucha risa. Entonces, mientras más creatividad y sentido del humor tenga, mejor será el juego; es decir, le dará más placer, se divertirás más.

Pues eso mismo pasa con las palabras si juega con ellas. Las partes de cada animal serán las letras que forman una palabra y entonces la cambiará formando nuevas palabras cómicas, eliminando o añadiendo letras, también intercambiando el orden de las palabras en frases y oraciones, o usando palabras con dos significados distintos. Pero no sólo palabras escritas, se puede uno divertir también jugando con los sonidos de las palabras.

El humor y literatura infantil (No. 3). Las versificaciones

portada-el-enigma-del-huevo-verde_0.jpgTitulo así este punto, porque me gusta hacer versificaciones lúdicas, humorísticas, infantilonas. No soy poeta, ni pretendo serlo, pero confieso que me hace feliz rimar, versificar. Y sé que a los niños les puede encantar también y si lo combinamos con humor, el producto se hace muy placentero, sobre todo para motivar a leer.

“La poesía infantil es experiencia, encuentro, participación, alegría, y las fábulas, los poemas del absurdo o humorísticos, también constituyen un capítulo importante y atractivo para las apetencias infantiles”, asegura Sylvia Puentes de Oyenard, la reconocida escritora infantil uruguaya.

Existen formas donde tradicionalmente se vincula el humor con la poesía. Está el Limericks, que son historietas en verso. Un ejemplo inédito:

 

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